Las lavadoras son fundamentales en la rutina diaria del hogar. Sin embargo, pueden surgir problemas como ruidos inusuales y fallos en el centrifugado que alteran su funcionamiento. Estos problemas no solo son molestos, sino que también pueden derivar en costosas reparaciones si no se abordan a tiempo. En este artículo, exploraremos las principales causas de estos inconvenientes y cómo solucionarlos de manera efectiva para mantener tu lavadora en óptimas condiciones.

Conocer las causas del problema es esencial para solucionarlo. Una lavadora que no centrifuga y hace ruido puede tener varios factores que lo provocan.
El desequilibrio en la carga es frecuentemente la razón detrás de un centrifugado deficiente. Cuando la ropa no está distribuida de manera uniforme dentro del tambor, este puede moverse de forma irregular, generando ruidos.
El motor es el corazón de la lavadora. Un fallo en el motor puede significar que la lavadora no podrá centrifugar apropiadamente y que haga ruidos extraños. Este tipo de problemas suele necesitar atención profesional.
El tambor puede presentar fallos causados por corrosión u obstrucciones. Estos problemas afectan el centrifugado y pueden derivar en ruidos molestos. Revisar el tambor periódicamente puede prevenir estos problemas.
Una vez que conoces las causas, el siguiente paso es identificar los ruidos. Los diferentes sonidos pueden apuntar a problemas específicos y guiarte hacia la solución adecuada.
Si la lavadora produce un ruido fuerte al inicio del ciclo, podría estar relacionado con un problema en el sistema de arranque o en el motor. Estos ruidos suelen ser cortos pero repetidos.
Chirridos o golpes durante el centrifugado pueden ser señal de un desequilibrio o un problema interno. Es vital detener el ciclo, redistribuir la carga y revisar el interior del tambor.
Los ruidos al finalizar el ciclo pueden deberse a piezas sueltas o desgastadas. Si notas sonidos extraños al concluir el lavado, es recomendable hacer una inspección detallada o consultar a un especialista.

Ahora que has identificado las posibles causas y ruidos, es momento de aplicar soluciones prácticas para restablecer el correcto funcionamiento de la lavadora.
Para evitar desequilibrios:
El filtro puede acumular residuos que interfieren con el funcionamiento. Limpia el filtro regularmente con estos pasos:
Si después de aplicar estos métodos la lavadora continúa teniendo problemas, es momento de llamar a un técnico especializado. Un profesional puede identificar y solucionar problemas internos más complejos de forma segura.
El mantenimiento regular es clave para evitar problemas de ruidos y centrifugado en el futuro. Estos consejos te ayudarán a conservar tu lavadora en buen estado.
Utiliza productos de limpieza específicos para lavadoras que eviten la acumulación de detergentes y otros residuos. Opta por detergentes de alta calidad y úsalos en las cantidades recomendadas para maximizar el rendimiento de tu lavadora.

Mantener tu lavadora funcionando de manera óptima y abordar los problemas de centrifugado y ruidos al momento mejora su longevidad y eficiencia. Aplicando estos consejos y soluciones, evitarás desgaste prematuro de piezas y ahorrarás en potenciales costos por reparaciones. Recuerda que el mantenimiento constante es vital para un desempeño duradero de tu electrodoméstico.
Esto puede deberse a un problema con la correa de transmisión o el motor. Revisa ambas partes para detectar signos de desgaste o mal funcionamiento.
Un ruido metálico podría indicar piezas sueltas o desgastadas. Detén la lavadora y busca objetos atrapados entre el tambor y la carcasa.
Si has intentado solucionar el problema varias veces y la lavadora sigue haciendo ruidos, podría ser hora de considerar reemplazarla, especialmente si tiene varios años de uso.